¿Qué te está pasando?
A veces resulta difícil explicar qué nos ocurre. Podemos sentir ansiedad, tristeza, inseguridad, bloqueo o malestar en nuestras relaciones, sin saber exactamente de dónde viene ni cómo nombrarlo.
En esta página encontrarás algunos de los motivos de consulta más habituales. No son etiquetas cerradas ni pretenden ofrecer un diagnóstico, sino ayudarte a reconocer experiencias, emociones o situaciones con las que quizá te sientas identificado.
Cada persona vive su proceso de una manera diferente. Por eso, en terapia no se trabaja únicamente sobre un síntoma o un problema concreto, sino sobre cómo estás viviendo lo que te sucede, qué necesitas y qué sentido tiene dentro de tu historia y de tu momento vital.
No es necesario tener claro qué te pasa antes de pedir ayuda. La primera consulta también puede ser un espacio para comprender mejor lo que estás sintiendo y valorar cómo empezar a abordarlo.
ANISEDAD
Sientes una preocupación constante, nerviosismo o una sensación de alerta que te cuesta controlar.
ESTRÉS
Notas que las exigencias del día a día te sobrepasan y te resulta difícil desconectar o recuperar la calma.
AUTOESTIMA
Te cuesta reconocer tu propio valor, confías poco en ti mismo o te juzgas constantemente con demasiada dureza.
DUELO
Estás atravesando una pérdida y necesitas un espacio para comprender y expresar lo que estás sintiendo.
RUPTURA DE PAREJA
Una separación está generándote tristeza, confusión o dificultad para aceptar y afrontar esta nueva etapa.
DEPENDENCIA EMOCIONAL
Sientes que necesitas demasiado a otra persona para estar bien o te cuesta poner límites por miedo a perderla.
CRISIS VITAL O LABORAL
Te encuentras en un momento de cambio, incertidumbre o cuestionamiento y no sabes hacia dónde avanzar.
BLOQUEO EMOCIONAL
Sientes que algo te frena, pero te cuesta identificar qué te ocurre o expresar lo que sientes o llevas dentro.
GESTIÓN EMOCIONAL
Tus emociones te desbordan, las reprimes o no sabes cómo relacionarte con ellas de una forma más saludable.
DEPRESIÓN
Llevas un tiempo sintiendo tristeza, apatía, vacío o falta de energía, y esto está afectando a tu vida cotidiana.
INSEGURIDAD
Dudas con mucha frecuencia de ti mismo, de tus propias decisiones o de cómo te perciben realmente los demás.
RELACION TÓXICA
Vives una relación que te genera sufrimiento, desgaste o confusión y te cuesta saber qué está ocurriendo o cómo actuar.
